- Hackeo de cuentas, montadeudas, sextorsión, secuestro virtual y cobro de piso diversifican las formas para consumar este delito en México
Ciudad de México.- La extorsión ha encontrado en las redes sociales un nuevo espacio para operar. El robo de cuentas, la suplantación de identidad, los préstamos fraudulentos y la manipulación de imágenes y audios mediante Inteligencia Artificial (IA) son algunas de las modalidades que utilizan los delincuentes para intimidar a sus víctimas y obtener dinero.
Mariana, quien solicitó mantener su identidad en el anonimato, relató que delincuentes hackearon su cuenta de Facebook y, a través de Messenger, comenzaron a pedir dinero a sus contactos haciéndose pasar por ella. “Empezaron a pedir dinero… a un amigo le quitaron dos mil pesos”. Además, los responsables la amenazaron y le exigieron más dinero a cambio de devolverle el control de sus cuentas. Finalmente, logró recuperarlas con ayuda y presentó una denuncia.
Este mecanismo, basado en la suplantación de identidad y la intimidación, consiste en hacerse pasar por familiares, amigos o conocidos de una persona para solicitar transferencias o préstamos a su nombre. En otros casos, los delincuentes amenazan directamente al propietario de la cuenta para exigirle dinero a cambio de restituirle el acceso a sus perfiles.
Otra modalidad son los falsos prestamistas, conocidos como montadeudas. Los delincuentes ofrecen créditos fáciles y sin requisitos, pero posteriormente imponen intereses excesivos y recurren a las amenazas, el hostigamiento y otras formas de intimidación para obligar a las víctimas a pagar.
La Inteligencia Artificial también abrió nuevas posibilidades para este delito. Mediante la creación de audios, fotografías y videos falsos, los extorsionadores pueden simular situaciones que involucran a familiares de personas desaparecidas o en condiciones de vulnerabilidad, con el propósito de generar miedo y exigir dinero.
A ello se suma la sextorsión, en la que los delincuentes utilizan perfiles falsos para obtener fotografías o videos íntimos y después amenazan con difundirlos si la víctima no entrega dinero. Esta modalidad afecta principalmente a los hombres y, en algunos casos, los responsables amenazan con denunciar a la víctima bajo el argumento de que el material involucra a una menor de edad.
Las nuevas formas de extorsión conviven con métodos tradicionales, como llamadas desde cárceles o centros clandestinos; montachoques, que provocan accidentes para exigir dinero; y secuestros virtuales, que simulan la privación de la libertad para pedir rescate. También persiste el cobro de piso a comerciantes, transportistas y productores, especialmente en Michoacán, Jalisco, Veracruz, Guerrero y Nuevo León. Esta modalidad, una de las más graves, ha derivado en asesinatos, como el de Bernardo Bravo, ocurrido en octubre de 2025 en Michoacán.
Gerardo Varela, académico del Centro Universitario de Guadalajara, reconoció avances en el combate a la extorsión, aunque advirtió que persiste una elevada cifra negra; es decir, delitos que no son denunciados. “Existe una creencia de que no sirve de nada denunciar”.
Las penas por extorsión aumentaron con la aprobación de la Ley General para Prevenir, Investigar y Sancionar los Delitos en Materia de Extorsión, aprobada por el Congreso de la Unión en noviembre de 2025. Las sanciones van de 15 a 25 años de prisión y, bajo determinadas agravantes, pueden alcanzar hasta 42 años. Además, se ampliaron las conductas consideradas como extorsión.
Tipos de extorsión vía redes sociales
Las redes sociales se han convertido en una herramienta utilizada por delincuentes para contactar, intimidar y engañar a sus víctimas. Mediante perfiles falsos, cuentas robadas, información personal y contenidos manipulados, los extorsionadores emplean distintos métodos para obtener dinero.
Suplantación de identidad
Los delincuentes utilizan cuentas de familiares, amigos o conocidos para solicitar transferencias de dinero, argumentando emergencias o deudas. También pueden emplear la identidad de la víctima para pedir préstamos u otras operaciones fraudulentas.
Secuestro virtual
Simulan que una persona está secuestrada y exigen dinero a sus familiares mediante llamadas, mensajes o redes sociales. El objetivo es generar miedo y presionar para conseguir un pago rápido.
Uso de datos privados
Fotografías, nombres de familiares, domicilios, lugares de trabajo, rutinas y viajes pueden ser utilizados para formular amenazas o exigir dinero a cambio de no revelar o utilizar esa información.
Cobro de piso en redes
Comerciantes, empresarios y trabajadores reciben amenazas y exigencias de pagos periódicos a cambio de supuestamente poder trabajar sin represalias. Las intimidaciones pueden dirigirse contra ellos, sus empleados, familiares o establecimientos.
Sextorsión
A través de perfiles falsos, los delincuentes obtienen fotografías, videos u otro material íntimo y amenazan con difundirlo si no reciben dinero. Las exigencias pueden aumentar y prolongar la extorsión.
“Montadeudas”
Ofrecen préstamos rápidos y, después de obtener información del teléfono o cuentas, imponen intereses excesivos y recurren a amenazas y hostigamiento para cobrar.
Uso de Inteligencia Artificial
Audios, fotografías y videos falsos pueden simular emergencias, especialmente relacionadas con familiares vulnerables o desaparecidos, para provocar miedo y convencer a las víctimas de entregar dinero.
La prevención es clave: evitar publicar información personal en exceso, verificar solicitudes de dinero por otros medios y denunciar amenazas puede dificultar el trabajo de los extorsionadores.
